Desde su debut en 1996 con Fatica n.1, una instalación de video-sonido site specific , ha trabajado para socavar esa idea de espacio, que aún se percibe y gira dentro de las coordenadas euclidianas. período de gestación en el interior de los espacios, durante el cual el artista experimenta el entorno y establece con él una relación casi carnal, evaluando sus límites y potencialidades. Al privilegiar la videoinstalación, manifestó una nueva actitud hacia el medio al enfatizar y revertir radicalmente el uso del sonido y la reconfiguración visual-arquitectónica que siempre se convierte en algo distinto de sí mismo. Las tecnologías utilizadas - proyectores de video, pantallas led, sincronizadores, amplificadores, sub woofers, parlantes, micrófonos - son funcionales a la activación y amplificación multisensorial de las facultades perceptivas, visuales y auditivas del espectador, como parte integral de la obra misma. . El espectador/visitante está llamado a entrar en una nueva y alienante dimensión espacio-sensorial.