El Museo del Palazzo d'Arco fue la histórica residencia mantuana de los condes de Arco, que quedó tal como la dejó en 1973 la condesa Giovanna d'Arco Marchesa Guidi di Bagno, última heredera de la noble familia de origen trentino, que ha querido destinar su casa a museo, permitiendo así a los visitantes admirar un patrimonio cultural de extraordinaria riqueza. A destacar: - El palacio, importante ejemplo de arquitectura neoclásica (1782-1792). - El mobiliario original: muebles, candelabros, cerámica, armas, instrumentos musicales. - La prestigiosa galería de arte, con pinturas de Niccolò da Verona, Luini, Magnasco, Pourbus, Van Dyck y un grandioso ciclo de Giuseppe Bazzani. - La biblioteca, llena de volúmenes antiguos. - La cocina, curiosa por la serie de moldes de cobre. - La Sala del Zodíaco, completamente pintada al fresco alrededor de 1520 por Giovanni Maria Falconetto.