Viafarini nace en 1991 con la intención de favorecer el crecimiento profesional de los jóvenes artistas y sensibilizar al público sobre las investigaciones artísticas contemporáneas, combinando actividades de producción, exposición, educativas y servicios de documentación sobre las artes visuales.
La buena causa de Viafarini se articula en tres puntos fundamentales: dar a conocer a los jóvenes artistas italianos en el sistema del arte contemporáneo, como primer paso para su desarrollo y el consiguiente interés por parte de comisarios, críticos y museos;promover la movilidad de los artistas y apoyarlos en la búsqueda de financiación, como condición necesaria para su crecimiento profesional, también a nivel internacional;ampliar el público interesado en la investigación artística a través de exposiciones, herramientas educativas y de formación.